nicolás gómez echeverri

firmes

2011 – serie de 20 fotografías – 45 x 30 cms c/u – impresión digital para exteriores















Montaje en el Jardín Botánico José Celestino Mutis, Bogotá

El arte había sido al principio, en manos del hombre tosco, un sucedáneo de la naturaleza; en manos de la opulencia fastuosa, se convirtió en un medio de oponerse a la naturaleza; y cuanto más obstruía la marcha de ésta, más nobleza se creía que mostraba su poder.

Horace Walpole, El arte de los jardines modernos.

Firmes es un proyecto de registro fotográfico de ataduras de árboles y plantas con elementos verticales que definen la dirección recta y controlada de su crecimiento. En las imágenes son protagónicos los nudos que enlazan distintas especies vegetales con varas de madera o metal. La serie de fotografías está conformada por tomas realizadas en diferentes ciudades. A través del conjunto, quiero señalar una práctica corriente y presente en nuestra cotidianidad, a través de la cual el ser humano manipula y ejerce control sobre la naturaleza. Quiero hacer evidente la apariencia rígida y artificial de los nudos y las varas, en contraste con la naturaleza frágil y dócil. La naturaleza se somete a la voluntad humana, para ser adaptada a su razón y a sus ideales.

Un jardín botánico considera responder a una intención estética y un interés científico que promueve la conservación, estudio y difusión de las especies vegetales. Con este supuesto ideal estético, busca brindar espacios en los que puedan vivirse experiencias de percepción diferentes a las que brinda la cotidianidad urbana. Para esto, como ocurre con todas las artes, recurre a artificios y trucos de representación que generan variedad de reacciones y emociones en el visitante. Es, precisamente, a través de sutiles formas de manipulación y control de la naturaleza como es concebido un jardín. Con la presencia del proyecto Firmes dentro del espacio del Jardín Botánico José Celestino Mutis quiero señalar las condiciones inevitables de nuestra relación con la naturaleza en el entorno urbano; la naturaleza entra a ser parte de un proyecto contenido y racional que evita la autonomía y la desmesura.